martes, febrero 20, 2007

Manejar borracho nunca es bueno. Parte 1

Erase una tarde de un sabado de junio de 1995, yo acababa de llegar de un viaje de Brasil luego de estar alrededor de 3 meses clavado en un proyecto dia y noche, como era ya costumbre mis amigos llegaron a la casa a darme la "bienvenida" y pasamos la tarde tomando un trago infernal llamado cachaca (la c es con cedilla pero mi teclado aleman no la tiene) que acostumbraba traer de Brasil y que en lugar de tomarlo en caipirinhas como buenos indios que eramos nos lo tomabamos puro. El trago diabolico se acabo y seguimos con uno mas infernal, el aguardiente Nectar, asi paso la tarde y mis amigos ya un poco ebrios dedicieron irse a sus casas a dormir la perra. Yo aun estaba "bien", tenia la adrenalina de llegar finalmente a mi querida Bogota y aun tenia pilas para rato y fue cuando el celular sono y eran unos compañeros de trabajo que se disponian a subir de rumba a La Calera y me invitaban, todo como anillo al dedo, llame a mi mejor amiga que vivia en el mismo conjunto que yo y cuadramos la hora de partida. Me di un duchazo rapido, me puse la pinta de rockero rebelde que me caracterizaba en esa epoca, aun lo recuerdo perfectamente, una camisera de Pantera y unos jeans Levi's. Cuando ya estaba perfumandome para salir me llamo mi amiga y me dijo que no podia ir, se disculpo y yo como estaba ansioso de irme de rumba le dije que todo bien, que hablabamos al otro dia, procedi a llamar a un compañero del trabajo que tambien iba a ir y que habia estudiado conmigo toda la carrera en la universidad y era muy amigo mio y le dije que iba a subir solo, el me dijo que entonces no tenia sentido llevar dos carros y me pidio que lo recogiera, el al final tambien fue solo.

Sali en mi turbo Renault 9, recogi a mi amigo y subi La Calera velozmente, llegamos a la discoteca, era esa que se quemo y que las malas lenguas dicen que los dueños la quemaron para cobrar el seguro. Yo ya iba borracho y obviamente termine mas borracho que Ruso bebiendo vodka en invierno. La rumba estuvo buena, me baile mis merenguitos y muy alegres salimos rumbo a casa. Yo baje La Calera como alma que lleva el diablo, a lo que daba el carro, las llantas chillaban en las curvas, en cuestion de nada estaba en la septima, la tome hacia el norte y vire en la 127, deje a mi amigo en la 127 con 19 y tome la 19 hacia el norte rumbo a Villa Magdala donde vivia. Ya iba tan borracho que iba manejando por instrumentos, no veia bien la calle pero me sabia todo de memoria porque la habia recorrido innumerables veces, sabia donde estaba cada hueco. Pase la 134 con un semi pare y meti chancleta nuevamente, repeti la operacion en la 140 y en la 147 sin saber que el infortunio estaba cerca. A unos 200 metros de la 147, por donde quedaba la primera peluqueria Paul's (famosa porque era donde se cortaban el pelo los chocolocos de Margaritas, Villa Magdala y Capri, incluyendome a mi) habia un arbol caido en la mitad de la calle. Como hps hay un arbol en la mitad de la calle? Cuando yo lo vi ya estaba encima y en cuestion de un micro segundo muchas cosas pasaron por mi mente, lo primero fue mirar hacia la derecha y pensar en mi amiga y al ver el puesto vacio recorde que no habia ido, luego mire nuevamente al frente y analice la situacion rapidamente, es increibe en un momento de esos como uno puede llegar a pensar y analizar tantas variables en medio segundo, mi conclusion fue Montoyesca, decidi quebrar la cabrilla a la derecha, acelerar, montarme al anden y esquivar el arbol. Cuando ya lo iba a hacer me arrepenti y cambie de estrategia, me puse la mano en el cinturon para confirmar que lo tuviera puesto, me pegue a la izquierda, se me olvido el agnosticismo y le pedi a Dios que me sacara de esta y clave frenos, el impacto fue brutal, el arbol se movio unos dos o tres metros y luego el carro lo volvio a golpear. El carro se hizo mierda, la silla del pasajero salio a volar y las ramas entraron y quedaron a mi derecha a escasos centimetros de mi cabeza, luego los expertos me explicarian que a esa valocidad las ramas se vuelven mortales y que mi solucion de tratar de esquivar el arbol era un suicidio. Luego del impacto tarde en reaccionar, con la mirada perdida trataba de entender si estaba vivo o no, pero no podia llegar a ninguna conclusion, luego de un par de minutos la gente llego con la noveleria y algunos se acercaron a preguntarme si estaba bien, alguien me toco en el hombro y senti el calor de su mano, senti mi corazon latiendo, senti mi respiracion y me di cuenta que estaba vivo. Movi mis brazos un poco y luego las piernas y todo parecia estar bien. La cabrilla del carro se movio hacia mi pecho y me aprisionaba pero afortunadamente no se movio lo suficiente para causarme daño. Ese instante fue uno de los momentos mas felices de mi vida, saber que estaba vivo.

Continuara ...